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Shen Qingqiu había pedido un carruaje para su próximo viaje fuera de la secta. Este era su siguiente viaje después de dos meses sin salir.
Dos meses antes había ido a una cacería nocturna con Liu Qingge para atrapar un lobo con cuernos de elefante; el viaje al parecer fue de todo menos cómodo. Cuando regresaron, Shen Qingqiu se encerró en su casa y dijo que no quería salir por un tiempo.
Aun así, todos estaban preocupados, pues el resto de los días Shen Qingqiu solo se pasaba el tiempo arrodillado en el montículo de espadas. Así que una vez que anunció su siguiente viaje, el líder de la secta lo aprobó sin más, incluso si esta vez no era una cacería, sino más bien un viaje de placer, con la excusa de hacer una “investigación de campo”. El líder de la secta no tuvo problema en aprobar la misión.
Además, su misión no era en solitario; estaba acompañado del líder de la secta de An Ding. Ellos ya habían viajado un par de veces antes, así que no había ningún problema en que salieran una vez más.
Shen Qingqiu y Shang Qinghua partieron solo mencionando la zona que visitan, pero una vez llegando al valle, su carreta quedó a un lado; el camino era más engorroso para pasar con ella. Solo con sus espadas y sus bolsas qiankun partieron montaña arriba, alejándose poco a poco del bullicio del día de la gente común.
Hasta cierto punto era nostálgico; alguna vez ellos fueron gente común también; sin embargo, nunca se parecieron a ese tipo de gente que ven diariamente trabajando en puestos o en los barcos.
La caminata entre las montañas era con charlas simples y quejas de los días anteriores en sus respectivos picos; en algunas zonas se encontraban lagos pequeños, en otras estaban cerca de acantilados llenos de neblina, puesto que las montañas eran muy imponentes.
De pronto, Shang Qinghua se sentó en unas piedras a mitad de camino, proclamando así su descanso.
—Ah, no puedo más, pepinillo, demos un descanso.
Shen Qingqiu chasqueó la lengua sentándose a su lado.
—No se supone que en An Ding tienen buena resistencia para ir a varios lugares, ¿por qué de pronto su señor del pico está cansado tan pronto?
Shang Qinghua soltó una risa tan falsa que molestó a Shen Qingqiu; a este no le importó, buscaba su botella con agua en su bolsa.
—Hermano, no eres quién para echarme en cara eso; ambos sabemos que trabajas menos que cualquiera en tu pico, no es más que cualquiera en toda la montaña, maldito niño mimado.
Shen Qingqiu refunfuñó, pero no lo negó; solo miró el paisaje para sentirse más en calma.
—Este “shixiong” insiste, no fue su shidi quien le insistió tanto en venir aquí, ni siquiera quiere usar las espadas.
Shang Qinghua agitó su mano sin darle importancia,
—Si usamos las espadas para ahorrar camino, no encontraremos el lugar que buscamos; tú mismo lo has visto, hay casas entre montañas que no se logran ver por las cubiertas de los árboles o las mismas montañas las ocultan; debemos ir a pie.
Después de unas cuantas horas avanzando a pie y montañas más altas de lo previsto, terminaron encontrando una pequeña casa en una zona relativamente plana, guiada por escaleras; los árboles cercanos tenían un curioso brillo turquesa y sus ramas se aferraban a las piedras del lugar.
—Es un fresno de gardenias de los recuerdos; es un tipo de flor rara, pero que se menciona brevemente en algunos capítulos.
Shang Qinghua sonreía con orgullo cada que Shen Qingqiu mostraba su genuino interés por el mundo que construyó, aunque al principio sentía un poco de fastidio por cada vez que su amigo le recalca los errores o elementos desperdiciados. Después se dio cuenta de que solo Pepino podía recordar con tanta pasión muchas cosas que él nunca le tomó importancia.
—No recordaba mucho, pero sí lo suficiente para saber dónde encontrarlas; ven, sígueme
Shen Qingqiu caminaba a su lado con la altivez que le caracteriza; no está siguiendo a nadie como un tonto, mostrando su interés por algunas características del mundo.
—Sé poco de plantas, pero recuerdo que en el foro alguien mencionó que no sabías una mierda de plantas, mezclando un fresno con una gardenia, la cual proviene de un arbusto.
Shang Qinghua levantó una ceja, dudando si la persona del foro era el mismo pepino y solo estaba disimulando
—Solo tomé un libro aleatorio de botánica y mezclé las plantas que encontré; no tiene que tener sentido, solo debe funcionar; si no, ¿dónde estaría lo “mágico”?
Shen Qingqiu se abstuvo de debatir sobre lo que tiene sentido y coherencia en su mundo. Sin embargo, al pasar el puente que conecta con la casa, la cual parece tener a una anciana cortando manzanas, esta se volteó a verlos en el momento que los escuchó, así que Shen Qingqiu prefirió callarse.
—Así que vinieron.
Shang Qinghua le respondió con grata sorpresa:
—¿Nos reconociste?
—Sus ropas se ven caras y traen el símbolo de Cang Qiong, no estoy tan desconectada como para no saberlo.
Dejó las manzanas a un lado y con dificultad se levantó apoyada en su bastón para luego caminar adentro de la casa, esperando que la siguieran.
Más que una casa, quizás sería bueno llamarlo una minifinca; tenía un gran patio y había otros edificios en los cuales se veía que trabajaban muchas personas con muchos más fresnos de gardenias de los recuerdos. Ellos fueron hacia estas habitaciones y observaban cómo tomaban el fresno y lo cortaban en ollas enterradas en tierra junto con las gardenias que tenían colores muy brillantes; era algo hermoso, como un estuche de joyería.
Después del pequeño tour sobre lo que sea que estén fabricando, Shang Qinghua se giró para hablar en voz baja con Shen Qingqiu.
—Hermano, ¿recuerdas en qué capítulo se menciona a este árbol?
Shen Qingqiu se abanico con la emoción disimulada de alguien que quería que le hicieran esa pregunta y respondió como el libro parlante que era:
—Los robles de gardenias de los recuerdos se ocuparon en un capítulo donde una esposa pierde las memorias. Luo Binghe buscó este árbol milenario durante varios capítulos; al final lo encontró cerca de esta zona y creó un poderoso elixir.
—Mn. ¿Y eso es todo?
Shen Qingqiu levantó una ceja al ver la interrogante de su amigo, con una boba sonrisa que demostraba que todavía quedaban cosas por decir. Shen Qingqiu desvió la mirada y se abanicó con desenfado.
—En otro capítulo, una de las esposas demonio estaba sufriendo una maldición que le hacía sentirse vulnerable a las emociones. Las otras esposas buscaron ayudarla dándole diferentes remedios que conocían, lo cual solo la afectó más. Entre esos remedios estaba el elixir de gardenias, aunque fue nombrado como brebaje sanador de roble gardenia, lo cual insinuaba que era diferente al elixir; sin embargo, algunas personas en los foros no estaban de acuerdo con esto.
Shen Qingqiu salió de su divagación y notó cómo Shang Qinghua lo observaba con los ojos brillantes; sería demasiado hermoso si no fuera patético. Esto solo lo enfureció más.
—¿Qué? ¿Acaso me equivoqué?
—En lo absoluto, hermano, es más, tienes toda la razón, el elixir y el brebaje eran diferentes. La esposa que lo trajo estaba experimentando con los efectos del roble y creó ese brebaje.
Shen Qingqiu cerró su abanico satisfecho.
—¡Lo sabía! La esposa 46 fue la afectada por sus recuerdos, pero quién propone el brebaje es la esposa 68 no tenían una relación directa, algunos decían que uso sobras del roble que Luo Binghe utilizo, pero eso es imposible por que dijiste que Luo Binghe utilizó todo el roble para hacer un elixir potente, entonces otros sugerían que Luo Binghe le llevó otro roble pero tampoco tenía sentido ya que de los capítulos donde se creo el elixir a dónde fue mencionado el brebaje Luo Binghe solo apareció pocas veces en el palacio…
Una vez más, Shen Qingqiu se perdió divagando y Shang Qinghua lo veía con una sonrisa radiante; no hizo acusaciones ni burlas; en vez de eso, siguió la conversación.
—Eso es porque Yao Ming y la esposa 68 ya conocían este lugar y fue por su cuenta, pero con otras intenciones.
—¿Qué? ¿Cuáles intenciones?
En ese mismo momento, la respuesta de Shang Qinghua fue interrumpida por la anciana que le traía dos botellas blancas decoradas con el pequeño dibujo de una gardenia turquesa, cerradas con tela y un cordón, como la mayoría de bebidas alcohólicas.
—Aquí tienen nuestro tradicional destilado de roble de gardenia de los recuerdos o, como nos gusta llamarle, “El golpe de la nostalgia”.
Tanto Shen Qingqiu como Shang Qinghua parecían impresionados del acabado; luego Shang Qinghua tomó la botella del cordón, listo para sacar su mejor cara de hombre de negocios.
—La matriarca de este lugar nos ha recibido de muy buena manera; el proceso de elaboración se ve plausible al estándar de mi shidi por lo que este humilde señor de An Ding recibe su obsequio y está dispuesto a hacer tratos con ustedes.
Con orgullo la anciana reía mostrando una dentadura blanca y unos pliegues densos entre los ojos; esparcía un tipo de alegría que era contagiosa.
—Pues claro, nuestra familia solo hace lo mejor; aunque no tengamos renombre como el vino de otras zonas, nuestros clientes siempre son fieles. Además, tengo que decirles que para dos cultivadores una botella es suficiente, pero pueden tomar ambas, ya que se trata de inmortales como ustedes.
Shen Qingqiu ahora miraba el buen ambiente con curiosidad; él no sabía por qué razón habían ido, pero sin duda Shang Qinghua o más bien Avión, tenía algo planeado; se notaba en su actitud sospechosa.
No preguntó en ese momento, dejó que las charlas y negociaciones siguieran; fue algo corto, Shang Qinghua ya venía preparado para hacer un contrato, la anciana lo leyó y selló satisfecha del acuerdo.
“Si había algo fuera de lugar con el alcohol, regresamos el mismo día de mañana.”
Dijo Shang Qinghua como único pero al contrato; la anciana lo desestimó diciendo que el alcohol es alcohol y que verán que el suyo es de muy buena calidad.
Con todo eso dicho, ambos salieron antes de que empezara a hacerse más tarde. Shen Qingqiu disimuló un poco su interés caminando al lado de Shang Qinghua con el abanico cubriendo la mitad de su rostro.
Sin palabras ni ruidos por un rato, solo el leve sonido de la hierba al viento, sus propios pasos ligeros y las botellas pegadas la una a la otra en cada paso.
Cinco minutos después, Shen Qingqiu no pudo aguantar más y preguntó con falso desinterés:
—¿Entonces también estabas cumpliendo una misión?
Con el silencio roto, Shang Qinghua respondió con una gran exhalación que parecía que estaba conteniendo.
—Finalmente, pensé que ibas a dejar esa tensión más tiempo; estaba a punto de decirte primero si no lo hacías.
Shen Qingqiu se dio cuenta entonces de que su rostro había sido leído tal cual libro abierto; pensó que estaba disimulando, pero Shang Qinghua estaba esperando esta pregunta desde el inicio. Fue tan vergonzoso que prefirió ver los paisajes montañosos a verle la tonta sonrisa burlona de Shang Qinghua.
—Aww, pepinillo, no seas tan tímido, realmente fui bastante paciente contigo. Verás, verás, mi objetivo no es exactamente la misión; esa fue una excusa para que pudiera venir aquí sin tanto problema, ¡solo por el alcohol!
Shen Qingqiu quien todavía seguía cubriendo la mitad de su rostro con el abanico, parecía tranquilizarse mientras más hablaba Shang Qinghua.
—¿Esta es acaso la razón de por qué la esposa 68…? Yao Ming vino a este lugar antes; si es así, ¿por qué no ayudó a Luo Binghe a conseguir el roble de gardenia de los recuerdos? Y sobre todo, Avioncito, ¿cuándo fue eso?
Su tono pasó de vergüenza a calma y de calma a ira; Shang Qinghua notó esto de inmediato y solo le parecía increíble lo mucho y poco expresivo que era su amigo.
—Es simple, ella no sabía de qué estaba hecho. “El golpe de la nostalgia” solo era una de sus bebidas favoritas cuando vivía en su pueblo natal, el cual está muy cerca de aquí; eso sí fue mencionado en la novela.
Shen Qingqiu se detuvo en medio de la subida de piedra hacia la montaña, su mirada quedó perdida por un momento y sus conclusiones salieron en voz alta.
—Cuando salió la esposa 68, Luo Binghe estaba cazando un oso pantera blanca que acechaba en el pueblo. Como recompensa, la hija del jefe del clan más rico lo llevó a la taberna del pueblo para seducirlo, ofreciéndole su bebida favorita, la cual era esa… —Shen Qingqiu miraba impresionado hacia las botellas que Shang Qinghua llevaba consigo—. Luo Binghe parecía tener recuerdos dulces de su madre y el cariño y acercamiento con esa mujer hizo que Luo Binghe se acercara más a ella… pensé que solo era una trama típica de borrachos cuando claramente son cultivadores.
Shang Qinghua se cruzó de brazos con falsa indignación.
—¡Pepinillo, cómo te atreves a pensar eso de mí! Claro que Luo Binghe dejó que el alcohol le afectara; sería muy aburrido tomar para inmediatamente quitarte el efecto con qi; en el nombre estaba el efecto, era evidente.
Shang Qinghua sabía que los reclamos vendrían pronto, por lo que giró y avanzó el paso; si se quedaban ahí discutiendo, podrían pasar media hora sin moverse y quería llegar a su destino antes del atardecer.
Como suponía, los reclamos llegaron segundos después; Shen Qingqiu avanzó con paso rápido hasta quedar frente a él.
—¡No era evidente! O usas nombres rimbombantes o demasiado obvios; tenías una buena justificación y no la usaste.
Shang Qinghua lo esquivó y siguió avanzando.
—Simplemente me voy a los detalles importantes: ¿de dónde iba a sacar que los efectos del alcohol provenían de un árbol milenario que tenía beneficios para la memoria cultivado en una pequeña finca de las montañas al norte de la ciudad? Nadie empieza un ligue de esa forma.
Shen Qingqiu avanzó su paso y se burló de él.
—Me sorprendes. ¿Acaso el maestro avión sabe algo sobre ligar?
—Oh, ¿y tú si?
—Las personas tienen conversaciones en común; un tema así quizás generará el interés del protagonista.
Shang Qinghua fue ahora quien detuvo el paso de la impresión; entre la risa o el fastidio le reclamó.
—¿Hermano, te oyes a ti mismo? Estamos hablando de ficción y no romántica; es una novela de sementales, un diálogo poniendo una explicación demasiado exhaustiva y mis lectores se hubieran ido a leer cualquier otra cosa. Era mejor ir directo al grano: una escena de ligue, un alcohol con beneficios mágicos añadidos y una escena de sexo lista para el público, eso es todo.
Shen Qingqiu estaba rojo de la ira; siempre lo estaba cuando las conclusiones del avión eran las mismas. “Mis lectores” era la clásica excusa de avión para justificar cualquier error o agujero de trama, poniendo encima al público sobre la obra. Shang Qinghua sabía lo mal que sonaba eso, pero muchas veces él no recordaba lo que había escrito como para darle tanta importancia. Esta vez, Shen Qingqiu entrecerró los ojos, dándose cuenta de que Shang Qinghua recordaba todo ese capítulo a la perfección.
—Podrías haber hecho algo mucho mejor —y para que sus palabras no sonaran duras, después agregó—. Eres capaz de eso.
Shen Qingqiu avanzó y Shang Qinghua lo miró desconcertado; raramente recibía halagos de su amigo transmigrante y halagos que se sentía tan bien de lo genuinos que eran, como si un calor le recorriera el vientre hasta la cabeza.
Fue hacia él y siguió hablando como si su conversación siguiera.
—De todas formas, hermano, no quieres que te cuente cómo Yao Ming descubrió años después sobre el elixir que hizo Luo Binghe y decidiera ella misma hacer sus propios experimentos hasta crear el brebaje.
Shen Qingqiu volteó a verlo altivo, pero aunque su sonrisa estuviera oculta por su abanico, sus ojos brillaban con emoción. Su respuesta tan seca era suficiente para que Shang Qinghua empezara a hablar y divagar un rato sobre su propia historia.
—Bien verás, de los pocos días que Luo Binghe fue al palacio a servirles a sus esposas el…
Después de unas cuantas horas de estar caminando, finalmente llegaron a su siguiente destino. A lo lejos podían apreciar los colores rosados de un árbol de flor de durazno, que descansaban en lo alto del inicio de una cascada; sus hojas estaban adquiriendo un rico tono anaranjado. Era mejor apreciarlo desde la cúspide.
No era zona escalable y el pico de la montaña era demasiado pronunciado, por lo que tenían que usar sus espadas para llegar hasta la cúspide.
Shen Qingqiu había oído de este lugar una vez; no en la novela, sino de varios cultivadores, entre ellos sus hermanos de secta:
Se decía que al noreste, más allá de las montañas comunes, se encontraba el bosque Zhangyue con una inmensidad de pilares montañosos de diferentes tamaños que por sí solo podría ser un gran laberinto. Debido a la altura, las diferentes montañas siempre están envueltas en neblina, teniendo que tener mapas de tierra y de aire.
Es un lugar rico en energía espiritual y tranquilo para cultivar sin ser molestado; sin embargo, hay un lugar en concreto creado únicamente para cultivadores en el corazón del bosque. Sin una guía adecuada, llegar a este lugar resulta demasiado difícil y tardado.
Para el autor, solo necesitaba saber algunos puntos en el mapa para hacerse un atajo.
—Wow, mira eso, hermano, se ve mejor de lo que imaginé.
En el pico de la cascada había un pequeño estanque natural con nenúfares y lotos. Junto al estanque había un pequeño palco para sentarse a tomar el té o simplemente cultivar; el techo tenía perlas nocturnas y el ruido de las hojas al viento junto con la cascada creaban un ambiente relajante.
Un lugar tan increíble para un mundo de cultivo, pero también un lugar perfecto para relajarse de todo.
Finalmente, solos, libres de preocupaciones, sin que nadie los juzgue, se sentaron a beber de una buena vez.
Las copas chocaron, los tragos de alcohol estaban acompañados con risas, charlas simplonas y pequeños golpes amistosos. El efecto del alcohol no era inmediato y ninguno de los dos tenía prisa por emborracharse.
Algunos de sus chismes eran sobre los libros amarillos que las alumnas de Qi Qingqi sacaban y fingían que jamás lo harían.
Shang Qinghua presumía que había leído varias debido a que él las confiscaba o terminaba con el resto de las cosas que otros picos “tiraban” por estar fuera de la norma.
Shen Qingqiu admitió que muchas veces estos libros los encontraba rondando en Qing Jing y se los llevaba con la excusa de que, si realmente eran valiosos, debían cuidarlo más, además de que él simplemente se justificaría diciendo que los estaba confiscando.
Sin embargo, se apagaron cuando Shen Qingqiu miró su copa con tristeza y dijo de repente.
—A veces los leía cuando Luo Binghe estaba en casa. Traté de fingir que estaba leyendo cualquier otra cosa, pero estoy seguro de que se dio cuenta más de una vez, pero claro, que es el protagonista, ¿cómo no se iba a dar cuenta?
Shang Qinghua dejó su vaso y miró el atardecer que se apagaba; no preguntó, más bien dijo un hecho que no tenía caso seguir fingiendo que no lo sabía.
—Realmente lo extrañas, es como si de verdad hubiera muerto.
Shen Qingqiu le dio un trago de golpe al resto de su copa para dejarlo a un lado.
—¿No es así acaso? Luo Binghe regresará con deseos de venganza y el discípulo risueño con el que vivía se ha ido de alguna forma.
Shang Qinghua no pudo negar eso, aunque vio, como muchos otros, cómo era la nueva relación de Shen Qingqiu con Luo Binghe Como autor, no sabría si todo eso compensará el trato cruel que el original tuvo con él antes y el arrojarlo al abismo.
Una parte de él sabe que no es del todo así; Luo Binghe es alguien complicado pero bastante leal con quienes le han dado afecto. Por otro lado, sabe que el Luo Binghe que escribí es sumamente cruel, rencoroso y no quiere darle falsas esperanzas a Shen Qingqiu. Solo puede suspirar con él y servirle más alcohol.
Shen Qingqiu en cambio, para reflexionar más sobre esto.
—Los hongos de rocío lunar son algo similar, si lo piensas; moriremos y luego viviremos nuevas vidas.
—¿No es lo que ya estamos haciendo? Morimos y ahora vivimos nuevas vidas, solo que más complicadas.
—Serán mejores vidas, nuestro nivel de cultivo será alto, así que podremos hacer lo que queramos; yo podría ser un cultivador errante y ver todas esas bestias. ¿Tú qué harías, avioncito, volverías a ser escritor?
Shang Qinghua contempla las opciones de tener una nueva vida y de reír.
—¡Nah! No lo creo, hermano, para ser escritor necesitas lectores y he trabajado mucho en anding como para esclavizarme frente a un escritorio una vez más.
Shen Qingqiu le dio un golpe con su abanico en el hombro
—Lo dices como si tú no fueras un adicto al trabajo también; apenas empezarías a descansar, te estarías volviendo loco.
Shen Qingqiu ignoró las risas de Shang Qinghua y se puso a jugar con su manga, solo para no parecer tan perdido en sus pensamientos como lo estaba; luego, con mucha seriedad, le dijo.
—Además, yo sería tu lector, puedes escribir todo lo que quieras y yo lo voy a leer.
Shang Qinghua se detuvo a mirarlo como si a Shen Qingqiu le hubiera crecido otra cabeza y luego negó.
—Hermano, no tienes que tenerme lástima; ya sé que no te gustan mis historias.
Shen Qingqiu respondió agitando su abanico al aire con enfado. Shang Qinghua creía que solo era el efecto del alcohol.
—¡Me gustan tus historias!
—¡Por favor! Seguro que no te has leído nada más que Camino del orgulloso demonio inmortal.
Hubo otra pausa. Shen Qingqiu miraba hacia el cielo, hacia los lados y hasta al final, hacia el piso; su mente empezaba a marearse y tener algunos cuantos recuerdos de la época donde leía todas las historias de avión disparado hacia el cielo.
—He leído todas y cada una de tus historias, incluso desde que el avión disparado hacia el cielo aún no era el gran maestro avión.
Shen Qingqiu dejó a Shang Qinghua con la boca abierta; aunque quería decir algo rápido para defenderse, no tenía palabras inteligentes para responder.
En ese momento fue cuando lo recordó: las primeras historias que escribió con tanto esmero eran historias cortas pero pulidas; en ese entonces sus historias no podían pasar de las 200 vistas y, como tal, no tenía un horario de publicación, por lo que no tenía muchos seguidores.
A pesar de todo eso, podía recordar la pequeña alegría que le generaban leer los pocos comentarios que le llegaban, siendo bastante positivos.
No mucho después de que se convirtiera en el gran maestro Avión, cuya historia carecía de células cerebrales pero nunca de publicación, diría, muchas personas fueron a leer algunas de sus otras historias, pero no generaron ningún impacto, ni positivo ni negativo. Algunas personas dijeron que era demasiado aburrido y otras que sus historias eran muy cortas.
En algún momento, uno de sus lectores comentó que la historia de los guerreros de porcelana era insulsa y que al menos podría haber agregado un par de hermanas extra en el viaje del protagonista para hacerlo más interesante. Dicho comentario se llenó de algunas personas que estaban de acuerdo y que incluso podían reescribirlo. Uno que otro de sus viejos seguidores comentó que era una buena historia pero ni siquiera a ellos les interesó seguir la ola de tonterías que los fanáticos de las esposas de Binghe comentaban.
Recordó lo frustrado que esto le hizo sentir; eran historias que le habían gustado mucho, pero sobre todo en las cuales se había esforzado más en crear, teniendo un esquema que siguió al pie de la letra. Justo cuando pensaba eliminarlas para ya no pensar más en eso, se encuentra un nuevo comentario, el cual era bastante largo.
Ese comentario tan bien redactado explicaba los puntos de la historia, así como también insultaba a la gran línea de fanáticos. Alguien que había comentado con tanta dedicación su primera historia le quitó toda la angustia que su corazón había acumulado con todos esos comentarios. Este no era nada más ni nada menos que el mismísimo pepino sin igual
Sin duda, alguien que había generado tan buena impresión en Avión disparado hacia el cielo debería ser recordado con cariño; sin embargo, el avión era alguien ocupado y al día siguiente olvidó este nombre de usuario que nunca había visto antes. Incluso cuando lo vio en algunos comentarios de la novela, no le prestó suficiente atención al nombre para relacionar esos comentarios de odio y crítica con aquel dulce comentario.
Si lo ponemos en otras palabras, aquel primer comentario amable era como si una persona lo hubiera sacado de unos matones que lo estuvieran golpeando, mientras que el actual pepino sin igual era el líder que lo golpeaba solo con sus palabras.
Durante mucho tiempo ni siquiera reconoció a esta persona hasta su reseña en el foro de discusión, admitiendo que era de su interés para luego morir minutos después.
Ahora sí lo pensaba un poco más; era como si aquel salvador de aquella vez tomara su mano para después ser él mismo quien lo tirara al suelo rompiéndole el brazo.
—Estás exagerando, yo jamás te he roto el brazo.
Shen Qingqiu no se veía molesto en lo absoluto, más bien estaba sonriendo tontamente mientras le respondía; no obstante, Shang Qinghua solo estaba pensando. Nunca notó que todo esto lo estaba diciendo en voz alta, lo cual en una situación normal lo pondría un poco más nervioso; sin embargo, esta vez no podía evitar sentirse relajado y responder con desenfado.
—Oh no, ¿cuánto escuchaste, mi querido pepinillo?
Eso hizo que rápidamente la sonrisa cambiara por una mueca, poniendo sus ojos en blanco.
—¿Desde el principio? No lo sé, no te estaba escuchando y de pronto empezaste a hablar de aquel comentario que hice a las historias de los guerreros de porcelana. Me guardas en tu corazón, pero ni siquiera recuerdas mi nombre de usuario, típico de avioncito.
Al ver que el apodo diminutivo en su nombre ni tenía el mismo efecto, desvió la mirada y siguió tomando. Shang Qinghua tenía una sospecha de lo que estaba pasando, pero su cabeza se sentía llena de algodón como para alarmarse demasiado.
Entonces Shen Qingqiu quien se cansó del silencio momentáneo que él mismo había armado, habló sin pensar demasiado.
—Había estado leyendo sin parar tu tonta novela, recuerdo que solo me alimentaba de pepinos en ese entonces, pero cuando tus fanáticos sin cerebro fueron a meterse con tus otras historias, simplemente no pude soportarlo y creé esa cuenta para callarles la boca; después pensé que tendría que comentar también todo lo que pensaba sobre tu novela y, bueno, terminé aquí.
Con cierta curiosidad, Shang Qinghua no pudo evitar preguntar:
—Si te pusiste pepino por algo tan absurdo, no quiero imaginarme por qué le agregaste sin igual.
—Mi hermana hablaba demasiado de esta serie que estaban transmitiendo, La princesa sin igual; realmente no había dormido en días cuando pensé que la mezcla de ambos nombres sonaba genial; después me di cuenta de mi error.
Shang Qinghua chasqueó la lengua en señal de acuerdo.
—Honestamente, hermano, con ese nombre sonabas a cualquier fanático del camino del orgulloso demonio inmortal, así que de alguna forma fue mejor a que tuvieras otro nombre presuntuoso; de alguna manera puedo entenderte.
Shen Qingqiu que se sentía desconfiado de no recibir una burla tan directa, se acercó un poco, buscando ver alguna burla en el rostro de su amigo, pero al no encontrarlo, solo preguntó de forma directa.
—¿Cómo me entenderías?
Shang Qinghua suspiró, sintiendo que estaba a punto de decir algo muy importante y a la vez tonto.
—Mi nombre también es así, solo es un juego de palabras, pero todo es basado en mi nombre real; si fuera por mí, solo me hubiera puesto Xiang Fēi como nombre y listo.
Inmediatamente, Shen Qingqiu escupe su bebida; no se puede evitar, era algo de esperarse. Shang Qinghua todavía no puede adivinar si por shock o por enojo. Shen Qingqiu lo miró con sorpresa, pero perdido en sus pensamientos. Algo estaba recordando, pues tartamudeó un poco antes de que le saliera una palabra coherente.
—¿No es esto acaso demasiado personal? Es mejor que nadie sepa tu nombre
—¿Lo es? Bueno, tampoco importa que ahora lo sepas; ya no sirve de nada.
De todos modos, esa persona que había sido había muerto; ya no importaba el nombre de Xiang Fēi en absoluto. Olvidado entre la vida anterior que perdió, solo queda lo que es ahora, un poco triste y lamentable, pero intenta no pensar mucho en eso.
Sin embargo, el alcohol no le ayudaba.
Shen Qingqiu parecía estar en la misma página que él, pero no parecía estar muy de acuerdo; tomó algo de aire y luego se levantó para ir frente a Shang Qinghua y extendió sus manos en un saludo formal.
—Xiang Fēi, este es Shen Yuan.
—...
El hermano Pepino también había revelado su propio nombre; no sabía si este gesto era propio o del alcohol, pero le conmovía la solidaridad de su hermano hasta las lágrimas que no fueron derramadas.
En este mundo donde parecía que tenía que dejar su otra vida atrás para cumplir misiones y ser tratado como un perro hasta morir, había alguien que compartía su pesar y podría recordar quién era. Es verdad que se conocían como avión y pepino, pero detrás de esos nombres siempre estaban Xiang Fēi y Shen Yuan.
“Hermano, no sueltes cosas tan emotivas o este autor querrá besarte”
Con una sonrisa clara en su rostro se levantó e hizo el mismo gesto normal para presentar sus respetos; era una tontería muy divertida y ambos parecen reírse sobre eso.
—Tiene sentido que terminaras en el cuerpo de Shen Qingqiu; ambos tienen el mismo apellido.
—No, eso no tiene ningún sentido; de ser así, tu apellido sería Shang Fēi o algo así.
Shen Qingqiu se sentó junto a Shang Qinghua y aprovechó para comer de las semillas de melón que tenía. Un poco atolondrado por el alcohol, finalmente miró a la botella con desdén.
—A todo esto, ¿no es demasiado sentimental nuestra charla? Esto es lo que significa “golpe de nostalgia”.
Ambos llegaron a la misma conclusión en poco tiempo. Durante toda su charla, cada vez que recordaban algo del pasado, su mente es llenada con recuerdos y sentimientos de estos; algunos tienen una neblina melancólica sobre lo que nunca volverán a tener y otros solo tienen el sentimiento de alegría, vergüenza e ira.
En la novela, Luo Binghe hace un elixir a partir del roble que le trae todos sus recuerdos a la esposa; en cambio, el destilado está hecho para traer recuerdos nostálgicos, invade un poco la mente y hasta hace que uno se sincere con los demás. Aunque no funciona como un suero de la verdad, sin duda tiene un efecto ligeramente similar.
Es muy probable que, si no fuera por eso, ninguno de los dos hablaría del pasado y todo lo que sintieron en ese entonces.
—Supongo que está bien, en realidad no conocía mucho de los efectos de esta bebida, pero planeé todo esto para ti, así que…
Shen Qingqiu lo tomó del hombro, interrumpiéndolo y volteando para verlo de frente.
—¿Planeaste esto para mí? ¿Por qué?
Shang Qinghua pasó de una postura relajada a desviar la mirada con culpa; incluso si intentó cambiar el tema, no funcionó y, al volver a mirar a quien tenía al frente, supo que no podía salir sin decir la verdad.
—Porque estabas muy deprimido, y lo sabes; antes de que digas que no es verdad, te recuerdo que antes de venir aquí pasabas tus días en ese montículo de espadas o saliendo de la secta.
Estas palabras, aunque ciertas, no fueron tomadas muy bien por Shen Qingqiu quien sin notarlo estaba apretando el hombro de Shang Qinghua mientras su mirada se debía al piso. Shang Qinghua inmediatamente se dio cuenta de que fue un error hacerlo recordar los últimos días en Cang Qiong el sentimiento parecía causarle gran pesar y eso era lo último que Shang Qinghua quería con esa salida.
—¡Ah! Hermano, no es necesario que lo recuerdes del todo; solo quería que pensaras en algo más alentador. Es verdad que pasé días tratando de recordar todo este arco de la novela con detalle para poder hablar de eso contigo — Shang Qinghua se mordió el labio, estaba hablando de más y no llegaba al punto de lo que quería decir, Shen Qingqiu lo miraba asombrado y un poco aturdido, así que decidió centrarse en decir algo que le dejara de hacer recordar malos momentos—. El futuro es incierto y estresante, pero al menos podíamos recordar una época donde no teníamos que preocuparnos por estas cosas; solo leías los capítulos y yo leía tus comentarios llenos de comentarios crueles y directos.
Shen Qingqiu pareció calmarse un poco; el agarre al hombro de Shang Qinghua se había aflojado, pero todavía había algo que parecía inquietarlo.
—No es que yo… no estoy… Binghe ni siquiera está…
Con su mano, Shang Qinghua le dio una palmadita en la espalda para apaciguar a Shen Qingqiu mientras le decía palabras suaves.
—Está bien, hermano, lo sé, pero incluso si no está muerto, el dolor de la pérdida es real. Te sientes culpable y todo eso, pero no te mereces castigarte por lo que pasó.
Shen Qingqiu se mordió los labios, queriendo ignorar el dolor y las quejas, queriendo no admitir que se lo merece; en cambio, solo se deja caer y recuesta su cabeza en el hombro libre de Shang Qinghua. Mientras esté, sigue dándole palmaditas en la espalda y diciéndole que todo está bien.
El alcohol no solo podía hacer que sus sentidos se entumecieran en recuerdos melancólicos; también podía sentir aquellas emociones que vivió de una forma intensa, como si las estuviera volviendo a vivir, pero todo en una serie de clips rápidos.
El miedo, el alivio, la preocupación, la alegría, el cariño, la agonía y, finalmente, el vacío.
Shen Yuan era alguien que había dedicado sus últimos años a leer una novela porque su protagonista era muy interesante. Murió de coraje y se encontró a los pies del protagonista, luchando y haciendo todo por él; era innegable que no podía verlo como un simple personaje normal y le tomó un cariño real. Despedirse de eso le hacía sentir que no había nada más que importara.
Estaba condenado a sufrir una venganza por la misma persona que crió. Era un destino cruel y merecido, pero entonces las palmadas de avión en su espalda le hicieron sentirse inseguro al respecto.
Muchos habían cuidado de él con cuidado; Yue Qingyuan lo visitaba tanto como le era posible, Liu Qingge lo invitaba a caserías, Mu Qingfang y Qi Qingqi lo visitaban una vez al mes, sus discípulos le llevaban diariamente comida que siempre rechazaba o lo buscaban en el montículo de espadas con alguna excusa para que hiciera algo diferente.
Shang Qinghua no había sido la excepción, aunque sus visitas eran algo diferentes; a veces hablaban de la novela, de su avance con los hongos, de alguna historia de su mundo y las cosas banales que extrañaban. Al menos todavía había alguien de ese mundo, alguien que podía sostenerlo y comprender que había tenido que seguir órdenes que nadie podía ver.
Shen Qingqiu no lloró; sus lágrimas estaban ahogadas en sus ojos, pero sí que mordió sus labios y susurró con frustración.
—Extraño a mi meimei.
La voz suave y baja de Xiang Fēi lo consoló.
—Oh, así que tienes una hermana menor. ¿Cómo es ella?
Shen Yuan tragaba un sollozo y dijo con una risa falsa.
—Es un demonio, disfrazada de una adorable hermana, pero al menos nos guardamos secretos y yo aprendí a trenzar su cabello. Ella también es bastante crítica con las historias que lee, aunque sean en general danmei.
Shang Qinghua soltó un silbido con diversión.
—El tener una lengua venenosa es parte del rasgo “Shen”
—A diferencia de mí, mis hermanos son peores.
—No me quiero imaginar. ¿Seguro que no comparten genes con mi villano escoria? Espera, ¿hermanos? ¿Qué tan malditamente rico eres como para tener tantos?
—¿Eso importa?
Shang Qinghua lo miraba incrédulo y solo quería sacudirlo de los hombros de forma exagerada.
—¡Hermano! ¿Por qué has estado leyendo mis historias? ¿Podrías estar haciendo cualquier cosa mejor?
—Ya te lo dije, me gustan tus historias, ¿por qué estás insistiendo tanto con esto?
—Tú mismo lo decías, tengo una escritura de primaria, agujeros de trama y personajes con un IQ menor que el promedio y aun así pagaste por cada una de las historias, te volviste un fan destacado e incluso estás aquí en este mundo cuando podrías estar haciendo cualquier otra cosa mejor como niño rico.
Shen Yuan, quien nunca había sufrido las penurias de las diferencias de clases, no entendía del todo su racionamiento.
“Y que si quería gastar mi tiempo en una novela de baja calidad, era muy libre de hacerlo”
Aun así, admitir por tercera vez que le gustaban las historias de avión era demasiado vergonzoso incluso para su cuerpo borracho, así que simplemente le restó importancia y alzó sus hombros mirando a cualquier otro lado que no fuera los ojos de avellana que lo juzgaban.
Shang Qinghua quien no parecía ignorar esto del todo, empezó a hacerle preguntas sobre su vida anterior que Shen Qingqiu estaba ignorando por completo; había tantas preguntas que tampoco parecía importar si lo ignoraba.
Pero poco después de tantas preguntas, hubo una que respondió sin pensarlo demasiado: en qué universidad iba. La coincidencia de que ambos fueran a la misma universidad trajo consigo un mar de recuerdos en el que ambos terminaron por ensimismarse sin querer, hablando y tomando por varias horas más.
En algún momento entre las risas, las pláticas y demás, el alcohol se fue acabando. Ambas botellas quedaron vacías; entre la neblina de conversaciones sin sentido, en un momento poco especial, ambos estuvieron ligeramente recargados el uno sobre el otro.
Ninguno sabe cómo inició.
Quizás fue Shang Qinghua quien quitó el cabello de la cara a Shen Qingqiu.
O fue Shen Qingqiu quien, en un intento por acomodarse, se acercó un poco más a su rostro.
Tal vez eran los ojos verdes de Shen Qingqiu quienes lo cautivaron y le hicieron pensar en lo bonitos que son.
O fue tal vez el hoyuelo en la sonrisa de Qinghua que le hizo perderse.
En lo que respecta a ambos, solo podían tenerlo como un recuerdo vago, la sensación de los labios rozando, la calidez, el aroma dulce y la suavidad.
Ese fue el último recuerdo que tuvieron antes de perder la conciencia.
