Actions

Work Header

sin titulo. (no se que nombre ponerle)

Summary:

es mi primer fanfic que escribo. Muy penoso para ser verdad que me anime a publicarlo. pero espero que sea de gusto de alguien. es básicamente otro recuentro del viaje al oeste.

Notes:

todos los personajes al respectivo creador.
realmente no se que estaba pensando. esto es vergonzoso.

(See the end of the work for more notes.)

Chapter 1: el mono que salio de la piedra.

Chapter Text

Cuando el mundo era nuevo la tierra se pobló de tanto seres celestiales como de demonios. En ese mismo tiempo una isla se encontró un huevo no de ave ni otro tipo de animal si no de piedra.

 

Las risas se escuchaban alrededor de él, podía sentir el viento en su rostro y oler las coloridas flores de su alrededor, sentía la tierra y pasto entre sus pies y lo amaba todo con segundo con una pasión.
Es lo que soñaba hace unos momentos un ser que se seguía desarrollando en un huevo de una piedra densa, cual al despertar y solo se encontró con la aplastante oscuridad que lo llenó de resentimiento. '¡¡SALIR, SALIR!!', Reclamo con fuerza junto unas voces que lo acompañaban.

Con los siglos poco a poco el ser en la piedra conseguía más fuerza, cuál aprovechaba para intentar romper su actual aprisionamiento de piedra en cada momento, hasta que un día escucho un crujir entre sus patadas. Con desesperación la rompió sin pensar y de la piedra salió algo parecido a un mono, cual termino de cara al suelo al por fin salir del huevo. El mono se encontraba de la punta de la montaña, se giro para estar a cara al cielo y rió contento aun con su salida.

Por primera vez logro ver el azul del cielo que era más claro de lo que imagino, sentir el calor del sol y la brisa del viento. Se sentía tan feliz, tan lleno de energía y vida de haber salido, pero era demasiado el poder que tenía, que tan solo unos minutos de haber salido le salieron unos rayos de los ojos que llegaron hasta más allá del cielo.
'eso me dio comezón' pensó el monito mientras se frotaba los ojos.

Después de ver que estaba completamente solo allá arriba, bajo de la montaña y comenzó a disfrutar su tan anhelada nueva vida viendo, admirando y jugando con todo lo que se topaba, //¡¡Pa-pagaron!!//, decía arrastrando sus palabras, apuntaba a un ave que salia volando al verlo.

'¡¡PAGARO, PAGARO!!', una voz le decia igual de emocionado.

//¡¡Armadiiillooo~!!//

'¡¡ARMADILLO, ARMADILLO!!',

//¡¡U-un río!!//

'¡¡RÍO, RÍO!!'

Gritaba a todo aquello que veía con una sonrisa, 'todo es tan hermoso, ¿Pero ¿dónde están los demás?', se cuestionaba mientras seguía explorando la selva, hasta le comenzó a dar hambre, se fijó a sus alrededores haber que conseguía y vio un arbusto con unas bolitas parecidas a las moras, pero más oscuras, sentía una ligera curiosidad y duda de ellas, como si supiera que no debía tomarlas, pero tenía tanta hambre que no resistió y tomo varias.

Estaba por meterse una a la boca.

' ¡NO!', pero le grito una voz que sonaba alarmada, parecía provenir de todos lados, '¿Qué cosa?' se preguntó el monito que a la vez que volvía a acercar la mora en su boca.

'NO, NO, NO.', eso paso cada vez que lo intentaba y por la insistencia soltó las moras y se fijó en unas setas, esas setas curiosamente no le provocaron duda y la voz no le gritaba cuando las tomo, así logro comer sin problemas.

Después de comer sigo aventurándose en la isla, intentando encontrarse con alguien más, después de un rato casi sin esperanza, sé topo con una cascada y otro río, escucho unas voces que se escuchaban cercas, el monito fue capaz de identificar de quien pertenecían, al fin los encontró, a más monos.

//¡aquí están!//, se decía alegre.

'AMIGOS, AMIGOS'.

El monito se acercó lo más rápido que pudo a ellos con tanta emoción de por fin encontrar más monos y no solo bichos, plantas y otro tipos de animales que huían de él.

Al verlos detrás de unos arbustos, todos divirtiéndose en la orilla del agua, el monito salto hacia ellos.

//¡HOLA!//, saludo con suficiente fuerza como para que todos lo voltearan a ver, pero cuando lo vieron, estos se asustaron, comenzaron a gruñirle y alejarse de él.

//!Quien es este, parece un mono, pero es muy extraño!//, decían unos apuntándolo confundiendo al monito.

Porque verás que el monito no se veía como un mono común, su pelaje no era grueso y opaco, era suave y tan dorado que llegaba a reflejar con la luz del sol, sus ojos eran un azul tan profundo y potente que parecían gemas acompañadas con unas largas pestañas que nadie más tenia, aunque a primera vista uno diría: 'un mono', pero al comparar se notaba que era diferente. No tenía las quemaduras, ni sus arrugas, con un rostro más suave y si te lo quedabas viendo por demasiado tiempo te no creerías que es real.

Para los demás monos ese monito era demasiado raro, demasiado desconocido, tanto que se asustaron de solo verlo.

Los monos le gritaban e incluso comenzaron a lanzar unas piedras

'¡HUIR, HAY QUE HUIR!, ¡NO, PELEA, HAY QUE DEFENDERNOS!', el monito no sabia ha cuál de las voces seguir mientras se echaba al suelo y protegía su cabeza de las piedras, pero antes de que decidiera alguien más intervino

//¡Paren está locura todos ustedes!, tal vez él sea diferente de nosotros, pero no nos ha hecho nada, tal vez no lo parezca, pero es aún un mono como nosotros, nacido en esta misma isla que todos nosotros//, dijo un mono, uno viejo de un pelaje que antes era de un castaño rojizo ahora era un gris como ceniza, y sus ojos aunque cansados están completamente abiertos en decepción

Los demás monos dejaron atrás su irá mostrando en cambio mucha vergüenza, el viejo mono se acercó al nuevo monito y lo tomo del brazo para levantarlo en donde lo habían acorralado, lo miro pensativo mientras le quitaba polvo de la cabeza

//Yo te vi salir de la roca de la punta de la montaña, saliste como un estallido de luz, tal vez eres el presagio de un cambió, ¿de qué tipo? no lo sé, pero no e visto que hayas hecho algo malo y aquí estas como todos los demás, así que te doy la bienvenida a nuestra tropa como un nuevo integrante//, le informo con amabilidad

al escuchar eso el monito no pudo contener su felicidad que dio varios saltos y volteretas, gritando con todas sus fuerzas.

//! PERTENEZCO AQUÍ, ¡PERTENEZCO AQUÍ!//, su emoción hizo sonreír al anciano, cuál el monito no dudo en hacerlo su primer amigo.